El bajo es la fundación armónica de una canción, la mueve, sostiene y sustenta. Una buena base de bajo es fundamental para un buen track, así mismo, un bajo mal grabado es garantía de ruido y de problemas generales en la mezcla. ¿Cómo grabarlo? ¿Cómo sacarle provecho al instrumento?

 

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Checklist

Antes de grabar hagamos un checklist para asegurarnos que todo está en orden. Es importante revisar el bajo ANTES DE EMPEZAR pues nada peor que arrancar una sesión para en la mitad descubrir que el bajo está des-octavado o está trasteando.

  1. ¿Hace cuanto le cambió cuerdas?  No necesariamente es bueno ponerle cuerdas nuevas para una grabación, de hecho puede ser malo pues las cuerdas nuevas tienen un brillo característico que puede sonar mal en ciertos géneros. Las cuerdas viejas y oxidadas en cambio opacan el sonido y pueden ser muy incómodas de tocar para el músico. Es importante estar cambiando las cuerdas del instrumento a menudo para evitar desgaste, evitar que se rompan en momentos importantes y para mantener un sonido adecuado. Si su grabación requiere ese sonido brillante de una cuerda nueva puede quitar las cuerdas y ponerlas a hervir. Sí, tal como lo oye, como si fuera huevo duro, ponga las cuerdas en agua hirviendo por unos 10 minutos, límpielas, séquelas y vuélvalas a poner para lograr ese sonido de “como nuevo”.
  2. ¿Cómo se siente al tocarlo? ¿Las cuerdas están a a la altura adecuada? ¿Se deja afinar correctamente? ¿Está octavado?. Una buena grabación de bajo parte con un  instrumento en óptimas condiciones. Afínelo, tóquelo y fíjese si sostiene adecuadamente la afinación en todo el diapasón, es decir, que todas las notas sin importar el traste suenen afinadas. Revise todo el bajo para cerciorarse que no está trasteando o haciendo ruidos al pisar las cuerdas.
  3. ¿Es activo? ¿Tiene pila? No sea tacaño, cómprese una pila nueva para la grabación.
  4. ¿Al mover los potenciómetros produce ruido?  En las tiendas de equipos electrónicos se consigue algo llamado “limpia-contactos”, es un liquido especial que permite aplicarlo a equipos electrónicos sin que cause ningún daño, aun con el equipo prendido. Aplique regularmente esta limpieza en los potenciómetros para evitar que el polvo, óxido y otras porquerías causen ruidos en el instrumento.
  5. ¿Hace cuanto lo llevó a mantenimiento?  Una buena grabación de bajo es el resultado de una buena ejecución y un buen instrumento, por eso debemos mantener nuestro instrumento en óptimas condiciones. Hay gente especializada en mantener nuestros instrumentos en buenas condiciones y hacerles una visita regular asegura que nuestro bajo siempre esté listo para tarima y estudio.

A lo que vinimos…

A la hora de grabar cualquier cosa hay muchas variables, y como siempre le digo a mis alumnos, no hay una manera “buena” o “mala”. Hay formas diferentes. A continuación dos métodos:

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Recordemos que el bajo eléctrico es un instrumento de alta impedancia (otro día hablamos de la impedancia, hoy me duele la rodilla), y no podemos conectarlo directamente a una interface de grabación o mixer, salvo que expresamente diga en la entrada que es apta para High-Z (alta impedancia).

Si nuestra interface no tiene dicha entrada es necesario usar una caja directa. La DI box, como también se conoce, nos presta varios servicios, convierte una señal de alta a baja impedancia y convierte de una conexión no-balaceada (como la del bajo o guitarra) a una balanceada (XLR como la de los micrófonos). En este método conservamos todo el cuerpo y color del bajo original usando solo la caja directa como paso hacia la interface.

Cabe anotar que el sonido del bajo depende también fuertemente del preamplificador que tenga la interface y de la calidad misma de la caja directa. Una vez grabado el bajo podemos procesarlo en el reino de lo digital con pug-ins como Guitar Rig o el de su preferencia.

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Ahora, aún cuando el sonido de la caja directa siempre es muy agradable, en varias ocasiones queremos obtener el sonido del amplificador también. Con este método de grabación obtenemos lo mejor de dos mundos, el sonido limpo de la caja directa y la personalidad del amplificador.

Conectamos el bajo a una de las entradas High-Z de la caja directa, luego si se fijan al lado hay otra “entrada”. No es necesariamente una “entrada”, si se fijan las dos “entradas” están unidas por un label que dice “paralelo”. Esto quiere decir que lo que conectemos en un lado va a estar presente en el otro, y es precisamente esta función la que nos permite dividir la señal del bajo en dos, una para convertir a XLR y entrar a la interface y otra para ir al amplificador. Lo que hacemos es considerar una com “entrada” y la otra como “salida”, no importa cual de las dos. La salida XLR de baja impedancia (Low-Z) la conectamos a la interface y la “salida” del paralelo la conectamos al amplificador. (Ver diagrama).

La caja directa no cambia en nada el sonido que le llega al amplificador, solamente divide la señal para ir a dos destinos. Ahora podemos ubicar uno o más micrófonos para capturar el sonido del amplificador. Eso sí, mucho cuidado con los errores de fase (de nuevo, cuando me duela menos la rodilla les hablo sobre fases).

Al final

Sin importar la estrategia de grabación que se use les recuerdo que lo más importante es la música en si, el artista detrás de las cuerdas y los preamplificadores. Una buena linea de bajo debe sustentar correctamente la armonía de la canción, debe ser memorable y efectivamente contribuir al desarrollo de la canción. Estudie lineas de bajo de canciones que crea que pueden ser modelo de sus canciones. ¿Toca con dedos o pick? ¿Cómo resuelve? ¿Cómo es el sonido? Estudiar primero antes de aventurarse a grabar sin un norte siempre va a ser beneficioso para sus producciones.

Hagan música